No parece buen momento para irse. Se acerca el Mundial. Pep y Mou coquetean con un nuevo cara a cara. Ancelotti sueña con la décima y Simeone ha dado tan buenas cuentas que hasta su look forzado recibe aceptación multitudinaria. El Liverpool, además, amenaza con recuperar la grandeza extraviada en el tiempo. En realidad, nunca un cambio de rostro es aceptado sino hasta que se ve el resultado. Después de más de dos años de haber compartido historias a profundidad y de habernos puesto a los golpes con competidores chicos y grandes, millonarios y pobres, creativos y burocráticos, hemos decidido que iremos más allá. A ese vino que pusimos en tu paladar queremos añadirle una botella de colección, que atesores en lo público y en lo privado.

 

Como en los grandes contratos de los deportistas, los puntos finos de lo que haremos serán confidenciales, cuando menos por ahora. Queremos dejar espacio para que te sorprendas con lo que presentaremos. No queremos sesgarte ni construir escenarios, queremos que cuando entres a lo que sigue sea con la apertura de un niño mirando el mar por primera vez, que tengas los ojos abiertos y las manos ansiosas por navegar un terreno desconocido.

 

El hasta luego será breve, tan breve que no te daremos tiempo de extrañarnos. Pronto volverás a saber de nosotros. Quizás antes, quizás después. Lo que podemos prometerte es que una vez que nos volvamos a encontrar, sentirás como si nunca te hubieras ido. Volverás a encontrarte con las ricas plumas que se transformaron en parte de tu vida y seguirás habitando un espacio distinto, en el que el cerebro se antepone a la maquinaria voraz de las visitas por las visitas mismas, de los usuarios como números más que como personas con NOMBRE y APELLIDO.

 

Nos vamos porque el tiempo apremia. Estaremos listos para el Mundial. Incluso antes. Ahora, como equipo de fútbol que ha logrado su objetivo de la temporada, vamos a celebrar, a abrir y vaciar la botella. Pero sólo hoy, porque mañana estaremos trabajando de nuevo para ti.