Dean Potter, artista de la adrenalina y el equilibrio, nos sedujo por un momento y nos internó a su mundo donde el cómplice de este acto fue el satélite natural que alumbra las noches de la tierra. La luna fue la fiel acompañante de este hombre que se jugó la vida en una atmósfera que resaltaba por el peligro del acto y la belleza de la composición del suceso.
“Moonwalk” nombre que recibió este acto, es parte de un proyecto de National Geographic dentro de la serie: “El hombre que no puede volar”.
Te dejamos con este majestuoso trabajo donde la naturaleza se mezcla con una de las hazañas más inauditas que el hombre puede realizar:
Etiquetas